02 septiembre 2007

Tu vientre ensaya para cuna

Este mes de agosto ha sido un mes de buenas noticias. La mejor con diferencia enterarnos que estabas embarazada. Nos ha echo muchísima ilusión. Estás feliz y es lo mejor que os podía pasar.

Es muy divertido escucharte cuando te desahogas porque tu cuerpo está cambiando. Lo sé Sílvia, no es justo. Pero tu mirada también ha cambiado. Estás en paz, respiras tranquilidad, transmites felicidad.... ¿Qué importancia tiene tu cuerpo?. Te estás adaptando para esa nueva personita que se está formando. Tu vientre tiene que ser su cuna para los próximos meses y piensa que si es como Josep deberá ser una "king size".

"¡Se mueve!" me dijiste el otro día con una mirada cargada de amor y te puse la mano en tu incipiente barriga. Sabía que no iba a notar nada, todavía es demasiado pronto, pero quería compartir ese momento contigo.

Todo está pasando tan deprisa que cosas como este embarazo me hace consciente del paso del tiempo.

Recuerdo cuando nos conocimos. Éramos unas crías perdidas por esa maraña de caras nuevas que era la facultad. Pero entre toda esa gente nos reconocimos y nos aceptamos. Y desde entonces hasta ahora y desde ahora para siempre.



¡¡FELICIDADES!!



30 agosto 2007

De vuelta al pueblo

Hacía prácticamente unos 7 años que no viajaba al pueblo para las fiestas patronales y este año me he animado y he ido a pasar unos días junto a la familia.

La gente ha cambiado mucho. Aquellos chiquillos que se mantenían en mi recuerdo montando en bicicleta ahora son muchachos que superan la mayoría de edad, los que eran de mi generación acuden al pueblo casados y con hijos y los que, por aquel entonces, eran padres ahora son abuelos e incluso bisabuelos.

El pueblo, en cambio, no ha cambiado nada. Se mantienen los mismos resquemores de antaño, la misma desconfianza, el querer aparentar lo que no se es, los mismos roles de siempre...

Siempre digo que no voy a volver más, que ya no pinto nada pero, curiosamente, existe una extraña atracción que hace que, tarde o temprano, vuelva y que lo haga con renovada ilusión. Y acabo volviendo al pueblo y regreso decepcionada. Y vuelve a pasar el tiempo y se crea de nuevo esa magia por volver...

Quizá añore los veranos vividos. Era un tiempo consumido a una velocidad vertiginosa, disfrutando cada segundo de cada minuto. Allí viví muchas cosas por primera vez: me enamoré, vi amanecer, fumé, me emborraché,.... vivía lo que no podía disfrutar en Barcelona.

Lo que pasé en el pueblo no lo he vuelto a revivir nunca. Suponía ser libre, actuar sin pensar en las consecuencias y disfrutar al máximo. Era un período alejado de la rutina del año en lo que todo valía.

Todo eso acabó y los amigos empezamos a distanciarnos. Las aventuras se terminaron y la ilusión por ir al pueblo de vacaciones se fue apagando.

Aún ahora, recuerdo muchos de los momentos vividos durante esos veranos y me siento feliz por haberlos disfrutado.

Aunque a veces lo olvide esa pequeña porción del mundo es una parte importante de mi vida.

07 junio 2007

Mi minipiso se está convirtiendo en mi minipalacio

Me siento como una reina. Ya voy viendo en lo que puede a llegar a convertirse mi minipiso y me gusta como está quedando. Hace unas semanas comenzaron las obras y ya tengo remodelado el cuarto de baño, la cocina (en la que todavía queda por montar los muebles), he separado el comedor del dormitorio, me han realizado la instalación eléctrica de todo el piso, me han bajado el techo...

He quedado alucinada de lo rápido que pueden llegar a trabajar cuando se lo proponen. En dos semanas y media han concluido las obras.


¡Qué respiro entrar en mi casa y ver cómo ha cambiado! Tengo muchas ganas de poder enseñarlo y hacer la primera cenita en la terraza con buenos amigos, buena música y un buen vino (que espero traigan ellos).


03 abril 2007

Poco a poco, todo va a adquiriendo un significado

No podemos ser plenamente conscientes de los cambios que vamos experimentando en nuestras vidas y de los acontencimientos que suceden a nuestro alrededor; pero si nos paramos a pensar, por un instante, y atendemos a esos pequeños cambios nos daremos cuenta que todos y cada uno de ellos adquieren un nuevo significado.
Todo lo que vivimos y en la forma en que lo hacemos forma parte de lo que somos y si concatenamos nuestras experiencias nos podemos llegar a hacer una idea de lo que tenemos y de nuestro grado de responsabilidad en lo que nos sucede.
Pero de pronto, un día decides romper con todo aquello que no te agrada y tomar las riendas de tu vida y vas experimentando cambios. Parece que todo empieza a funcionar de nuevo pero de lo que no nos damos cuenta es que somos nosotros mismos quienes propiciamos esos cambios y hacemos que todo sea posible.
Está muy bien preocuparse por los demás pero sin olvidarse de uno mismo.
Suelo concentrarme en mí misma e intento hacer aflorar mis sentimientos. Es un ejercicio difícil y muchas veces doloroso pero necesario porque es la única forma de saber lo que, en lo más profundo de mí, necesito para sentirme en paz. Es en ese momento cuando todo lo que pasa a mi alrededor adquiere un significado que hasta entonces no había sabido identificar y puedo corregir errores, puedo ver mis aciertos.
Hago que cada día algo sea posible. Pequeños retos diarios que me hagan sentir mejor.

28 febrero 2007

Un año para recordar

Ayer día 27 de febrero hizo un año que rompí con mi pareja. Si aquel día me hubieran dicho todo lo que iba a vivir en este último año no me lo hubiera creído. En aquellos momentos solo podía pensar en lo desdichada que era y en lo sola que me encontraba... ¿Por qué tenemos esa facilidad para encerrarnos en nosotros mismos y no ser conscientes de todo lo que nos rodea y lo que la vida aún nos tiene que ofrecer? Quizá porque es más fácil eso que enfrentarse al mundo.


Analizo todo lo que ha cambiado mi vida en este año y solo puedo hacer que alegrarme. Me ha costado mucho pero al final lo he conseguido. Ahora puedo pensar solo en mí y en lo que quiero y es una pasada....
En estos últimos 12 meses me he comprado un piso, he viajado todo lo que no lo había hecho hasta ahora, me he divertido como nunca pensé hacerlo, he vivido experiencias que ya pensaba que no iba a disfrutar, la vida me sigue sorprendiendo cada día, he conocido a gente nueva, ha cambiado mi carácter...
Aquel día 27 de febrero pensé que mi mundo se rompía pero lo que, realmente, pasó fue que se recomponía y volvía a ser yo misma. Mi mundo, aunque no fui consciente, se había roto mucho antes de ese 27 de febrero.









28 enero 2007

Y llegó "Destroyer"

Los meses siguientes a la compra me los pasé mirando presupuestos para las obras en el piso. Ilusa de mí, pensé que a razón de los metros cuadrados así iban a ir los precios. Treinta metros cuadrados es poca superficie, ¿no? qué me podía costar: unos 12.000 euros.... Ja! El primer presupuesto y en la frente: me pedían 42.000!!!! Es cierto que pedí algún caprichín pero pedir 42.000 euros me pareció una vergüenza. Los siguientes presupuestos bajaron considerablemente pero, de todas maneras, se mantienen por los 25.000 euros.
¿La solución? Ir arreglando el piso poco a poco y nada de tonterías. Lo básico (aunque de calidad) y ya está... y lo que podamos hacer nosotros, hacerlo.
Y esta última idea se quedó clavada en la mente de mi padre y la llevó al extremo. Así que una mañana se fue al piso con una pica y un martillo y se dedicó a "destrozarme" el piso. Tiró a bajo la barra americana, me quitó los azulejos y muebles de la cocina y del baño, hizo desaparecer el doble escalón de la habitación, me raspó el estucado de las paredes,... Así se pasó, prácticamente una semana. Y no entraba en razones. De nada servía decirle que no nos íbamos a beneficiar por el palizón que se estaba metiendo, que si quería compraba una especie de martillo eléctrico para ahorrarle el esfuerzo... Nada. Le dejé hacer y lo hizo.
Ahora nos encontramos con un problema, ¿qué hacer con toda la runa acumulada? La respuesta sencilla sería bajarla, claro; pero ¿cómo?. Me negué en redondo a que la bajase a peso por las escaleras y menos que lo hiciera con la polea que tenemos en la terraza. No más esfuerzos.
Conclusión que hasta que no empiecen las obras, mi piso parece un campo de batalla todo lleno de escombros.
Le estoy sumamente agradecida a mi padre, claro está, pero reconozco que se pasó un poco. Las obras no podían empezar inmediatamente porque yo no dispongo del dinero y ahora mi piso parece Sarajevo.
"Destroyer" llegó, vió y venció.
Siempre guardaré en mi mente la imagen de mi padre con el pelo y la cara llena del polvo que desprende el yeso, con el martillo en una mano y la pica en la otra, con su pantalón de chándal azul de "ir a por faena" y sonriendo porque, aunque le supuso una paliza, lo hacía encantando porque era el piso de su hija. Es increíble lo que un padre puede hacer por un hijo. Ese es el verdadero amor incondicional. Todos deberíamos ser capaces de sentirlo alguna vez.

15 enero 2007

La compra de un minipiso

Tras el abandono por parte del que fue mi pareja durante 9 años, decidí no quedarme llorando en casa y ser la dueña de mi propio destino y ¿qué hice? ME COMPRÉ UN PISO. Fue una decisión que no medité demasiado, la verdad, pero no me arrepiento para nada. He encontrado un piso que me encanta. Bueno, si soy sincera, me he comprado un minipiso de 30 metros cuadrados. Tanto criticar a la ministra Trujillo y sus minipisos y yo soy propietaria de uno de ellos.
Pero pensémoslo con calma, si una familia de cuatro miembros viven en un piso de 70 metros cuadrados (como hemos sobrevivido mi familia y la mayoría de las familias de clase media-baja), ¿cuántos metros cuadrados tocan para cada uno? No llegan a 20, yo tengo para mí sola 30 metros cuadrados (consuelo tonto, lo sé, pero quién no se consuela....).
Supongo que me decidí por él porque lo que vi, durante los meses que estuve buscando, hacía que tanto a mi padre como a mí se nos cayese el alma a los pies. Qué pisos y a qué precios!!!
Y una tarde, mi minipiso entró en mi vida. Me gustó nada más verlo, a pesar de que parecía más un picadero que un piso. Su único ambiente (me lo vendían como un loft ja,ja,ja!!!), su barra americana, el lavabo de color de rosa, la cama situada en un doble escalón semicircular y una decoración ochentera... la opinión mayoritaria fue que parecía el piso "de una querida" como dijo mi madre. Pero me lo quedé, porque supe que era mío. Quizá en otra vida fui "una querida" y me encontraba como en casa.... hasta ahora no lo había pensado....
¿Qué me hizo decidir por él si es un piso que no tiene espacio para colocar una mesa y unas sillas, si no tiene ascensor, si en el dormitorio no me cabe ni un armario? Fácil, me enamoró la terraza que tiene y que mide 20 metros cuadrados (¿te das cuentas que mide casi lo mismo que el piso?, observó mi perspicaz madre).
Tengo que reconocer que hay que hacer muchas obras en el piso, que necesita un lavado de cara total pero poco a poco...
De todas maneras, sé que no puedo quejarme porque he podido comprarme un piso y lo he podido hacer sola. Circunstancias laborales me lo permiten pero me he quedado con aquello que he podido pagar y no he buscado ni pisazos ni grandes lujos. Soy afortunada, lo reconozco, pero mi esfuerzo me ha costado y me costará.
He creado este blog para recopilar las cosas que pasen en mi vida a partir de ahora y que tengan mucho que ver con mi minipiso y otras que no tanto. Será como un cuaderno de bitácora de este "viaje" que será la búsqueda de mi independencia.