15 enero 2007

La compra de un minipiso

Tras el abandono por parte del que fue mi pareja durante 9 años, decidí no quedarme llorando en casa y ser la dueña de mi propio destino y ¿qué hice? ME COMPRÉ UN PISO. Fue una decisión que no medité demasiado, la verdad, pero no me arrepiento para nada. He encontrado un piso que me encanta. Bueno, si soy sincera, me he comprado un minipiso de 30 metros cuadrados. Tanto criticar a la ministra Trujillo y sus minipisos y yo soy propietaria de uno de ellos.
Pero pensémoslo con calma, si una familia de cuatro miembros viven en un piso de 70 metros cuadrados (como hemos sobrevivido mi familia y la mayoría de las familias de clase media-baja), ¿cuántos metros cuadrados tocan para cada uno? No llegan a 20, yo tengo para mí sola 30 metros cuadrados (consuelo tonto, lo sé, pero quién no se consuela....).
Supongo que me decidí por él porque lo que vi, durante los meses que estuve buscando, hacía que tanto a mi padre como a mí se nos cayese el alma a los pies. Qué pisos y a qué precios!!!
Y una tarde, mi minipiso entró en mi vida. Me gustó nada más verlo, a pesar de que parecía más un picadero que un piso. Su único ambiente (me lo vendían como un loft ja,ja,ja!!!), su barra americana, el lavabo de color de rosa, la cama situada en un doble escalón semicircular y una decoración ochentera... la opinión mayoritaria fue que parecía el piso "de una querida" como dijo mi madre. Pero me lo quedé, porque supe que era mío. Quizá en otra vida fui "una querida" y me encontraba como en casa.... hasta ahora no lo había pensado....
¿Qué me hizo decidir por él si es un piso que no tiene espacio para colocar una mesa y unas sillas, si no tiene ascensor, si en el dormitorio no me cabe ni un armario? Fácil, me enamoró la terraza que tiene y que mide 20 metros cuadrados (¿te das cuentas que mide casi lo mismo que el piso?, observó mi perspicaz madre).
Tengo que reconocer que hay que hacer muchas obras en el piso, que necesita un lavado de cara total pero poco a poco...
De todas maneras, sé que no puedo quejarme porque he podido comprarme un piso y lo he podido hacer sola. Circunstancias laborales me lo permiten pero me he quedado con aquello que he podido pagar y no he buscado ni pisazos ni grandes lujos. Soy afortunada, lo reconozco, pero mi esfuerzo me ha costado y me costará.
He creado este blog para recopilar las cosas que pasen en mi vida a partir de ahora y que tengan mucho que ver con mi minipiso y otras que no tanto. Será como un cuaderno de bitácora de este "viaje" que será la búsqueda de mi independencia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

tu minipiso y tu, estáis hechos el uno para el otro. El te va ofrecer unas cosas y tu otras, como una alfombra en la puerta que cada día te diga que guapa estás... y yo sé donde la venden. jejeje